viernes, 4 de julio de 2008

Tasadores de “Prisa”

El siempre sarcástico César Hildebrandt describe la situación de los diarios "más vendidos" a raíz de la reciente visita de las principales cabezas del grupo español Prisa, uno de los importantes conglomerados de las industrias "culturales" de habla hispana, quienes evalúan la posibilidad de invertir en Perú.

- "...el diario más leído se llama “Trome”, que vende 400,000 copias diarias a un sexto de dólar cada una. Y es el más leído porque casi no tiene nada que leer. Es un diario de cromos perfecto para el analfabetismo funcional, que aquí es tan norma como en la España negra de la vieja Andalucía. Su modernidad consiste en que la contraportada siempre tiene una chica rolliza fotografiada desde la estética del proxenetismo, que es todo un arte que privilegia, por razones que el psicoanálisis les explicará, los cuartos traseros(...) Este aporte a las letras peruanas proviene de la familia Miró Quesada, que en estos años ha prosperado como lo hicieron los industriales franceses que se alinearon con la ocupación alemana".

- "Hoy los Miró Quesada son dueños de cuatro periódicos y dos canales de televisión –el único informativo que tiene el cable y el de señal abierta más importante del medio–. La última modernización de su imprenta y la inversión para comprar el 66% de acciones de América TV, el canal de los reos Crousillat rematado en el régimen de las grandes bacanales (el de Toledo), fueron fruto de un préstamo avalado por el Estado peruano bajo el paraguas del actual régimen, lo que confirma el ecumenismo omnívoro de tan distinguida familia". Además mantienen "...experimentos como el de Perú 21, un diario muy bien hecho por un puñado de funcionarios del fujimorismo que se han inoculado el virus de la autoamnesia, cepa peruana que te ahorra veinte mil dólares de exorcismos en el diván".

- El otro grupo importante en la prensa escrita es el de los hermanos Agois, cuya obra mayor es “Ajá”, un periódico con figuritas surtidas que acaba de cumplir 14 años de clamorosos éxitos y que es inteligente en un dialecto de remotas raíces quizá euskeras (“Elvira mete cucú en TV”, decía uno de sus titulares menos misteriosos de su edición de ayer). (...) han fabricado también “El Bocón”, un prodigio de la tartamudez mental y que es el diario deportivo que lee murmurando el Puma Carranza. “El Bocón” también tiene una chica a medio vestir entre sus atractivos. La de ayer tenía un pie de foto que decía: “Esta está para ser goleada”.

2 comentarios:

  1. Estoy totalmente de acuerdo con Cesar Hildebrant. No solo el trome es basura, sino todos los diarios, a excepción de "ninguno".

    Pero qué podemos hacer, es el todopoderoso sitema.

    http://diariosdelperu.blogspot.com/

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  2. Hildebrandt será

    Hildebrandt será, o está por ser, y cuando eso suceda, diremos que Hildebrandt "ya fue", que Alan le dirá "ya ves, eso es por Federico Danton, y por su mamá, una señora de altas cualidades. Te metiste conmigo, perdiste". Así que, Alan pasará a la historia del vivo y del directo como aquel que, mientras premia a "Chespirito" y felicita a "Doña Florinda", calla a Hildebrandt.

    Hinchando por esa desaparición forzada está también "El Comercio" (líder de la "Prensa Libre" y su vocera Palacios), los chilenos (Wong y Metro y sus teletickets), Majaz (la minera, no la comunidad), el "peruano" Ivcher (con la "peruana" Valenzuela, ex del copista Bryce), toda la derecha marianoignaciopradina, o sea, cómo te digo, todos los virreyes y visitadores de nuevo cuño que reviven el descuartizamiento de un Túpac Amaru mediático del siglo XXI.

    Las bestias ya están tirando de las cuerdas, pero, contrario a lo que cantaba el poeta, se teme que, pese sus afanes por sobrevivir, esta vez, sí podrán matarlo.

    Mientras "periodistas" metidas a payasas, claudicando pateticamente de su profesión, obtienen cifras obscenas de rating y raudales de dólares en publicidad, otros, periodistas con misión, con utopías de altísima ley, se ven obligados a anunciar su pronto retiro; un retiro, ni siquiera de las grandes arenas, sino de una pequeña cabinita, cuyo alcance no pasara de Lima metropolitana si no fuera por la web.

    Así es la vida, como diría Efraín Aguilar. Ganan los malos. Sólo en las películas ganan los buenos, pero eso es sólo ficción, tan solo ganas de resarcirse en el mundo virtual de una realidad deprimente, apabullante, abusiva, y que invita al suicidio.

    El último cartucho está por dispararse, y quién sabe, este 28 de julio --mientras el corso del chileno Wong esté pasando por las calles de Masías, y Alan esté anunciando cuánto de Perú ya se ha vendido y cuánto aún falta por venderse-- estará entrando al panteón de los periodistas próceres una baja más de, esta, aún inacabada, Guerra del Pacífico.

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