lunes, 24 de junio de 2013

¿Brasil milagro sudamericano?

Foto: http://bit.ly/19lNT7x
A raíz de la última ola de manifestaciones en  Brasil revisamos algunos indicadores de desarrollo social para comparar la situación del gigante sudamericano con un país promedio como el Perú, que en los últimos años también ha reportado buenas cifras macroeconómicas pero con menores ingresos por habitante en comparación con la economía brasileña. Comparamos cifras del periodo 2002-2012 que cubren el periodo pre y pos Lula.

Antes de empezar nuestro recorrido estadístico cabe mencionar que en el año 2012 el PIB por habitante de Brasil fue de alrededor de US$12300, mientras que el Perú llegó a unos US$6500, según estimaciones del FMI. Sin embargo, al revisar los datos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) encontramos que ha pesar de los mayores ingresos monetarios de Brasil, la gran desigualdad bajo la que viven los brasileños genera una peor distribución recursos frente a un país como Perú, que por cierto tampoco es de los líderes regionales en indicadores sociales.

En el primer cuadro observamos como el PIB por habitante, en términos de paridad de poder adquisitivo, se reduce a cerca de mil dólares el año 2012. Esa diferencia se ha venido acortando a favor de Perú desde mediados de la primera década del siglo XXI, cuando la brecha era de más de 2 mil dólares. 
PIB per capita en US$ PPP (2005). Human Development Report 2013

Como hemos anticipado la distribución del ingreso en Brasil es fuertemente afectada por una de las desigualdades más altas del continente, según el coeficiente de Gini.      
Gini del ingreso, donde 100 representa una absoluta desigualdad y 0 una perfecta igualdad.
Human Development Report 2013

En el siguiente cuadro tenemos el Indice de Desarrollo Humano (IDH) del PNUD que mide los logros promedio en tres dimensiones básicas del desarrollo: una vida larga y saludable, conocimientos y nivel de vida digno. Observamos que entre el 2002 y 2009 la situación estuvo relativamente paraje entre ambos países, pero en los dos últimos años Perú (0.741) supera ligeramente a Brasil (0.730).   Es decir, el peruano promedio, a pesar de sus dificultades, ha tenido una ligera mejora frente al brasileño promedio.

IDH. A partir de 0.8 los países son considerados de muy alto desarrollo humano.
Human Development Report 2013

La anterior observación se confirma al retirar la variable ingresos en la ponderación del IDH. Perú aumenta su diferencia frente Brasil al dejar de lado la cuestión monetaria y al considerar sólo indicadores de vida y de educación. 
IDH sin considerar ingresos.
Human Development Report 2013 

A continuación compartimos otros indicadores compuestos en educación, salud, genero y pobreza extrema, que confirman mejores logros sociales en Perú frente a Brasil, siempre en el periodo 2002-2012.

Índice de educación.
Media de años de escolaridad (de los adultos) y años de escolaridad esperados (de los niños).
Human Development Report 2013 

Índice de salud basado la esperanza del vida al nacer de los últimos 20 años.
Human Development Report 2013

Índice de desigualdad de género, donde la igualdad perfecta es 0.
Refleja la desigualdad en los logros entre hombres y mujeres en tres dimensiones:
salud reproductiva, empoderamiento y mercado laboral.
Human Development Report 2013

Quizá la mejor gráfica para evidenciar los cambios de la última década, entre Perú y Brasil, es la refirida a la pobreza extrema medida en términos internacionales de US$1.25 PPP. Perú entre los años 2002 y 2008 tuvo un porcentaje promedio de pobreza superior al de Brasil, pero a partir del 2010 mantiene una significativa distancia de Brasil.
Porcentaje de la población en pobreza extrema en términos internacionales US$ 1.25 PPP

Como observamos en este conjunto de gráficos a pesar de los avances brasileños, en la última década, su ingreso monetario se contrae a la hora de hacer los ajustes por habitante en términos de paridad de poder adquisitivo. Además, la desigualdad brasileña se manifiesta claramente cuando pasamos a revisar los indicadores sociales en comparación con otro país de la región con un rago similar de desarrollo.

La comparación con Perú no la hacemos porque este último sea una maravilla, sino que también posee muchas contridicciones sociales a pesar de sus buenas cifras macroeconómicas. Es más, se reconoce que en algunos indicadores Brasil cuenta con mejores resultados que Perú. Pero en los indicadores compuestos, que promedian dos o más variables, Perú sale mejor parado, en algunos casos con una ligera diferencia y en otros casos con una diferencia más significativa.

De aquí podemos vislumbrar algunas pistas generales que nos ayudan a comprender el fuerte descontento social que estalló recientemente en Brasil. A pesar que en los últimos años se escuchó hablar constantemente del milagro brasileño, los datos indican que no ha sido del todo santeiros, especialmente en los dos últimos años. Mientras tanto, el gobierno brasileño invierte más de 13 mil millones de dólares en la construcción de estadios y obras complementarias para el próximo mundial de fútbol, en medio de denuncias de sobrevaloraciones y corrupcción.


Foto: http://bit.ly/11ZttbI

Foto: http://bit.ly/177mLoy

lunes, 8 de abril de 2013

Resultados finales de la revocatoria en Lima

Varios artículos iniciales (aquí, aquí, aquí) señalaron que el resultado del proceso de revocatoria en Lima se debió a que un pequeño porcentaje, pero a su vez significativo, de votantes del No a la revocatoria de Susana Villarán, se desentendió de la votación por los regidores y no completó la cédula de votación. Mientras que esa desconexión fue menor entre los que votaron por el Sí a la revocatoria de Villarán, especialmente en la primera mitad de la cédula. 

Así tenemos que Villarán ganó con una ventaja de unos 117 mil votos, pero casi todos los regidores de su partido terminaron siendo revocados. Por ejemplo, la votación por el No se redujo en unos 250 mil votos entre Villarán (1) y su teniente alcalde (2), mientras que en esos mismos casos el Sí sólo se contrajo en unos 70 mil votos. Finalmente, el teniente alcalde limeño fue revocado con aproximadamente unos 66 mil votos de diferencia en su contra. Como conlusión varios descartaron el efecto del voto cruzado oculto de los coyunturales aliados pepecistas o el promovido abiertamente por PPK. La explicación de la revocación de los regidores de Fuerza Social se centró en cierto relajo de los votantes del No.

Además, con los resultados preliminares, también se advirtió que los votantes del Sí abandonaron su mayor regularidad en la segunda mitad de la cédula. A ello, igualmente, se agregó que un significativo número de votantes del No marcaron por el Sí a la revocatoria del regidor Castañeda (31) y en menor medida con Danós (26), ambos de Solidaridad Nacional. Entonces, las primeras conclusiones indicaron que el voto cruzado sólo fue realmente efectivo con los "solidarios".

Ahora revisemos los resultados luego que la ONPE tras el conteo de votos al 100%.
Resultados al 100% ONPE

En el conteo final de votos también resultó revocado el regidor Pedro López Torres (21) y estuvo cerca de irse Hernán Nuñez (22), ambos de Fuerza Social que estaban en la segunda parte de la cédula. Entonces, no podemos descartar por completo el efecto del voto cruzado alentado por un sector de la derecha, principalmente por PPK y otros lobbistas menores. Más bien deberíamos considerar que ante un resultado relativamente apretado, en cuestión de regidores, se produjo un efecto combinado de voto cruzado para salvar sólo a la alcaldesa y en contra los regidores de Fuerza Social, en paralelo con el aumento del voto en blanco en la segunda mitad de la cédula que benefició a los regidores pepecistas. Este tipo de votación se aprecia claramente en Punta Hermosa y Santa María.
 
Resultados al 100% ONPE en Punta Hernosa
Resultados al 100% ONPE en Santa María

Asimismo, en esta división por tendencia del voto, observamos un ligero aumento del voto del No a favor los regidores pepecistas en los distritos más acomados de Lima donde ganó la consigna 40 veces No: San Isidro, La Molina, San Borja, Miraflores, Barranco, Pueblo Libre, Magdalena, Lince, San Miguel y Chaclacayo. Esta situación se aprecia al comparar la votación del No de los últimos regidores de la lista de Fuerza Social (20, 21, 22) frente a la votación que se consigue a partir del regidor Guillén (23) en adelante; con excepción de Castañeda (31), Danós (26) y Salinas (24).

Resultados al 100% ONPE en San Isidro, La Molina, San Borja, Miraflores, Barranco, Pueblo Libre, Magdalena, Lince, San Miguel y Chaclacayo. Distritos 40 veces No.

Mientras tanto los regidores de Fuerza Social tuvieron una mejor perfomance en los distritos que se marcó 39 veces No y se dijo Sí a la revocatoria del regidor Castañeda. Estas zonas corresponden a Los Olivos, San Martín, Cercado, Breña, Surquillo y Ate.

Resultados al 100% ONPE en Los Olivos, San Martín, Cercado, Breña, Surquillo y Ate. Distritos 39 veces No y Sí a Castañeda.

Dos casos atípicos son los distritos de Chorrillos y Lurigancho-Chosica, pero curiosamente son los que más se aproximan a grandes líneas al resultado final y que no se registran en otras zonas de Lima. En el primer caso votan por el Sí a la revocatoria de los regidores Ramírez (5), Valer (7), Esteves (14), Cárdenas (16), Cayo Tito (17) y Castañeda (31). Mientras que en el segundo caso son revocados el Valer (7) y Castañeda (31). Aquí la caida del Sí en la segunda mitad de la cédula beneficia a los pepecistas.

Resultados al 100% ONPE en Chorrillos.
Resultados al 100% ONPE en Lurigancho (Chosica).

Otro grupo de distritos con votación diferente corresponde a los que por muy poco ganó el No a la revocatoria de la alcaldesa, pero que votó por el Sí a todos los regidores. Aquí encontramos a San Luis y San Juan de Miraflores.
 
Resultados al 100% ONPE en San Luis y San Juan de Miraflores. Distritos No a la revocatoria de la alcaldesa y Sí a todos los regidores.

Finalmente, tenemos al conjunto de distritos que votaron en plancha por el Sí a revocatoria de todo el consejo limeño. En Lima-Norte está Santa Rosa, Ancón, Puente Piedra, Carabayllo, Comas e Independencia;  en la zona de Lima-Este tenemos a San Juan de Lurigancho, Santa Anita y Cieneguilla; colindante con el centro de Lima encontramos al Rímac, La Victoria y El Agustino; mientras que en Lima-Sur está Villa María del Triunfo, Villa el Salvador, Lurín, Pachacamac, Punta Negra, San Bartolo y Pucusana.
Resultados al 100% ONPE en Santa Rosa, Ancón, Puente Piedra, Carabayllo, Comas, Independencia, San Juan de Lurigancho, Santa Anita, Cieneguilla, Rímac, La Victoria  El Agustino, Villa María del Triunfo, Villa el Salvador, Lurín, Pachacamac, Punta Negra, San Bartolo y Pucusana. Distritos 40 veces No.

A modo de conclusión encontramos que la votación fue muy compleja. En general los regidores de Fuerza Social sacaron más votos que los regidores del PPC, pero el Sí tuvo una votación más sólida en la primera mitad de la cédula. En la segunda mitad de la cédula el voto por el Sí se contrae por debajo de la votación del No. A esta situación se debe agregar que hay un pequeño pero significativo voto cruzado que en los distritos de ingreso alto y medio a favor del grupo de regidores del PPC y que también revoca, en la segunda mitad de la cédula, a López Torres (FS) y Danós (SN). En el caso de Castañeda (SN) la tendencia es más generalizada ya que fue identificado claramente por un significativo porcentaje de votantes del No como parte activa de los revocadores.  A este panorama tenemos que agregar que en los distritos de clase media-baja y populares los regidores de Fuerza Social tuvieron más votos por el No que los pepecistas, pero finalmente el promedio del Sí los terminó perdujicando. De otro lado, el Sí tuvo su mayor apoyo en los distritos más alejados al Sur y Norte de Lima, además de San Juan de Lurigancho.

domingo, 17 de marzo de 2013

Lima ha ganado

Soy partidario de los mecanismos democráticos de participación popular. A diferencia de los institucionalistas conservadores destaco los resultados positivos que ha tenido la inciativa de consulta de revocatoria de la alcaldesa de Lima y sus regidores.

Susana Villarán ha logrado convencer a la mayoría de limeños que su gestión merece continuar, lo que en algún momento parecía muy complejo. Este trabajo ha significado nadar contrarriente y remontar un 60% de desaprobación que tuvo en buena parte de su gestión.  Es decir, salió ha hacer política, trazar alianzas, recorrer los barrios, exponer ampliamente sus planes y propuestas. Además, ha reconocido errores y enmendado desaciertos.

Articulaciones 
 
La actividad política ha tenido resultados positivos para la vida democrática de la capital peruana. Los débiles partidos peruanos han tomado posición y han movilizado a sus simpatizantes a favor o en contra de la revocatoria. Este tipo de competencia electoral es la que se necesita para fortalecer la actividad partidaria.

Los pequeños movimientos de izquierda no dudaron en respaldar a Fuerza Social (Patria Roja, Tierra y Libertad, Partido Socialista). Luego la centro-derecha se sumó al respaldo (primero Perú Posible, y después Acción Popular y el PPC). De esta forma estos partidos tomaron distancia del ala más radical de la Derecha Bruta y Achorada (Solidaridad, Fujimorismo, y el Apra alanista).

Fueron vencidos unos revocadores impresentables vinculados a una derecha que juega al populismo y que fracazaron en su intento de capitalizar las demandas populares. La campaña por el No hizo bien en desenmascarar los oscuros intereses detrás de la revocatoria por momentos de forma sutil y en su momento de forma confrontacional. 

La revocatoria no ha sido un gasto en vano. La consulta popular ha incentivado el accountability, se han debatido diferentes visiones sobre la ciudad. Lima no se ha estancado, más bien ha ganado y acelerado varias obras y proyectos. Han surgido nuevos cuadros a la palestra pública como Marissa Glave y un conjunto de regidores que defendieron sus posiciones.

Bienvenidos al retorno de la política.

ACTUALIZACIÓN

Resultados del conteo de Datum: No 51,1 / Si 48,9 y serían más de 14 regidores revocados. La alcaldesa se queda, pero la gran mayoría de regidores de Fuerza Social se van.  Casi todos los regidores de Fuerza Social han sido revocados junto con Castañeda Jr. Lo insólito es que dos regidores de Fuerza Social se salvan porque estaban en el lado derecho de la cédula. 

La explicación, en base a la data de la ONPE, radica en que la votación en los distritos en los que ganó el Sí fue más contundente en el voto contra los regidores, que la votación de los distritos en los que ganó el No. De otro lado el voto cruzado, que fue minoritario, permitió que se queden los regidores 20 y 21 de FS, junto con Salinas, Danos y Altuve. En esto también influyó el creciente voto en blanco en la parte derecha de la cédula. En caso contrario los regidores revocados hubieran sido más.
 
Se complican las cosas para Fuerza Social porque no tiene todos los accesitarios para cubrir vacantes hasta nuevas elecciones. Tampoco tiene inscripción como partido para nuevos comicios. Todo indica que a fin de año habrá nuevas elecciones sólo de regidores. A seguir trabajando sus alianzas.

viernes, 1 de marzo de 2013

Relanzamiento del desarrollo guiado por el estado en sudamérica


¿Los gobiernos de izquierda sudamericanos tienen realmente proyectos revolucionarios anticapitalistas?, o, ¿actúan dentro del capitalismo realizando reformas dirigidas a mejorar básicamente la redistribución de ingresos? En el presente texto vamos resumir comparativamente las políticas para el desarrollo que han implementado los gobiernos progresistas de Bolivia, Ecuador, Venezuela y Brasil.

Comenzaremos observando a los países sudamericanos miembros del ALBA, un bloque regional que se define en oposición al sistema capitalista mundial y propone la construcción de alternativas soberanas de corte popular. Sin embargo, Pablo Stefanoni (2012) considera que las políticas públicas de Venezuela, Bolivia y Ecuador están más cerca de un buen capitalismo, que de un socialismo del siglo XXI. Reconoce que el dinamismo de estos procesos proviene de una nueva elite en el poder que procura la integración de una buena parte de la población que antes estuvo excluida o marginada. Asimismo, estos nuevos proyectos políticos tienen como característica común la construcción de un estado fuerte, un mejor manejo fiscal y la ampliación de las políticas sociales. Pero también comparten como peculiaridad económica, una fuerte generación de renta a partir de la extracción de hidrocarburos que, a su vez, es la principal fuente de ingresos para sus políticas redistributivas. Precisamente esta situación es uno de los principales obstáculos en la construcción de otro tipo de desarrollo, como por ejemplo el horizonte del ‘buen vivir’ o ‘vivir bien’ en Ecuador o Bolivia. Además, el autor advierte que la administración de la renta petrolera con fuerte regulación estatal puede generar políticas de corte autoritario.

Hugo Chávez representa un quiebre con el pasado político venezolano. Según Javier Corrales (2010), quien analiza las transformaciones políticas desde la sinuosa categoría de ‘autoritarismo competitivo’ (Levitsky y Way, 2006), en Venezuela han ocurrido cambios radicales en el funcionamiento de las instituciones liberales producto de decisiones que conducen a fortalecer el presidencialismo y limitan el espacio institucional de la oposición, a pesar de no haberse eliminado la competencia electoral. Pero al analizar las políticas económicas Corrales considera que los cambios son menores y representan cierta continuidad con los vicios del antiguo petro-estado venezolano, cuya abundancia de recursos limita la competitividad de otro tipo de industria. Es decir, se privilegia el control estatal sobre la economía y se fracasa en el intento de limitar las importaciones.  Pero en este marco también se destaca en Venezuela el desarrollo de importantes programas de asistencia social hacia los sectores más vulnerables.

La pregunta que surge en este contexto es, ¿cómo institucionalizar la redistribución de las rentas estatales sin depender de las fluctuaciones de los precios internacionales de los commodities? Stefanoni considera que si bien las políticas de Venezuela, Bolivia y Ecuador han significado interesantes respuestas posneoliberales, generan bastantes dudas sobre su sostenibilidad y peor aún que puedan ser consideradas poscapitalistas, como originalmente fueron formuladas. Aunque destaca que en el caso de Ecuador se viene trabajando en una economía del conocimiento en el largo plazo. Por cierto, en el caso ecuatoriano, que aplica sustitución selectiva de importaciones y desarrolla importantes obras pública de infrasestructura, el empleo empleo privado se ha fortalecido con la menor tasa de desempleo de América Latina.

En el caso de Bolivia, George Gray Molina (2009) explora la nueva institucionalidad que se viene construyendo. Se interroga, ¿cómo los actores sociales y estatales pueden resolver un conjunto de problemas complejos cuándo las elites bolivianas tienen una larga tradición de luchas individuales que ha generado un pluralismo institucional con poderes que se traslapan? La hibridez del estado boliviano genera peculiares características estructurales con múltiples agentes y aliados. Es más, los problemas se agudizaron con la descentralización de los 90s que provocó, a comienzos del siglo XXI, el fortalecimiento del discurso de líderes locales que interpelaron al gobierno central con demandas étnicas y particulares. Sin embargo, con la llegada al poder de Evo Morales se aprobó una nueva Constitución incorporó varias de las reivindicaciones históricas de los sectores populares marginalizados. Para Gray Molina el constitucionalismo popular, a pesar de sus limitaciones, ha mostrado un resultado interesante legitimando la pluralidad para evitar el desborde de la violencia en los conflictos, en una sociedad con una fuerte cultura de movilización. En este contexto se han desarrollado nuevas políticas de nacionalización que implica mayores aportes de empresas estratégicas al fisco o que se intervenga empresas anteriormente privatizadas que no cumplieron con sus planes de inversión.  Mientras tanto, las cifras macroeconómicas bolivianas lucen bastante saludables.

En este marco de nuevas políticas sudamericanas, el momento posliberal brasileño se inauguró con la presidencia de Lula, que retomó las antiguas políticas industriales y de comercio defendidas por la política internacional de Brasilia en los años 60s. Pedro da Motta (2009) considera que en esta ocasión el viejo paradigma ha sido combinado con una mayor integración a la economía mundial. Es decir, una singular combinación de promoción de exportaciones y proteccionismo. Si bien en la segunda mitad de los 90s se advirtió de la necesidad de atender al sector exportador con algunas políticas específicas, recién con la llegada de Lula se descartó por completo la posibilidad de negociar tratados de libre comercio como se había planteado la administración de Cardoso. Además planteó demandas firmes en la Organización Mundial de Comercio y priorizó las relaciones Sur-Sur bajo principios de reciprocidad económica e integración en proyectos de infraestructura. Contrario a lo que pensaban algunos liberales el peso de Brasil en la economía mundial se fortaleció y ha permitido dar legitimidad política del PT como organización de izquierda internacional.

A modo de conclusión, quizá los cambios para mejorar la capacidad hacia un desarrollo más amplio en Ecuador, Bolivia y Venezuela, con cierta similitud al estilo brasileño, sea posible luego de haberse producido cambios políticos para atender urgencias redistributivas, paralelamente al mejoramiento de la capacidad fiscal y fomentando la competitividad. Como diría Vivek Chibber, para el caso de ciertas economías asiáticas, los países que ingresan a una fase de desarrollo tardío necesitan crear un tipo de estado con adecuada capacidad de imponer disciplina a las empresas privadas acostumbradas a recibir beneficios estatales. Estamos hablando de una institucionalidad fuerte que paralelamente a la regulación del sector industrial, promueva su competitividad internacional. Es decir, una fuerte orientación a la colocación de sus productos en el mercado mundial, situación que los lleve a buscar constantes saltos tecnológicos y por tanto a incentivar el desarrollo de la ciencia y tecnología.  En caso contrario se repitirá lo que ha ocurrido, en diferentes periodos del siglo XX en la mayoría de países de América Latina. Una dedicación prioritaria a la economía extractivista con un excesivo proteccionismo a la burguesía nacional terminará desincentivando la competencia en el mercado internacional.

sábado, 16 de febrero de 2013

Ecuador: Correa quiebra clivajes regionales e ideológicos



Los politólogos ecuatorianos Simón Pachano y Santiago Basabe no comprenden cómo el presidente-candidato Rafael Correa puede sostener una alta intensión de voto. Las últimas encuestas publicadas lo sitúan con un promedio de 50% para los comicios de este domingo 17 de febrero. 

Según los sondeos Correa alcanzaría un resultado muy similar con el que ganó las elecciones en primera vuelta (51.9%) el año 2009. Para algunos analistas ese fue el mejor momento del presidente porque articulaba a gran parte de los sectores de la izquierda.

Sin embargo, repetir un resultado similar al del 2009 sería, para algunos, una situación muy inverosímil,  teniendo en cuenta que varias personas que lo acompañaron en la primera etapa de su gobierno lo han abandonado y se han convertido en opositores.

Desde esta perspectiva la competencia con otras candidaturas de izquierda, como la de Acosta y Wray, restaría votos a Correa.  En un análisis que divide el espectro de electores entre izquierda y derecha no habría espacio para que el candidato–presidente gane más votos con la promesa de profundizar la revolución ciudadana.  Además, intuyen que todo gobierno se deteriora de forma casi  natural con el paso del tiempo y que el voto indeciso o escondido iría en su mayoría al principal candidato opositor.

Esta argumentación ha sido rebatida por el politólogo Franklin Ramírez y se sustenta con datos de una reciente investigación del economista Carlos Larrea (UASB) y el Consejo Nacional Electoral sobre la evolución del voto de las elecciones ecuatorianas, durante la última década, con mapas geo-referenciales.    

Ramírez considera que si bien el porcentaje de votos que obtendrá Correa es similar al de las elecciones del 2009, la composición de los votantes ha cambiado.  Es decir, Acosta y Wray le pueden haber quitado un 5% de votantes de la izquierda más ecologista e indigenista.  Pero el presidente ha expandido su votación en diferentes sectores populares que en anteriores elecciones estaban con Noboa y en menor medida con Gutiérrez, candidatos populistas de derecha que en el actual proceso lucen disminuidos.

Esta lectura coincide con la tendencia de los datos observados en los mapas de Larrea sobre la votación de Correa en las elecciones presidenciales del 2006, 2009 y los resultados del referendo del 2011. En las imágenes se evidencia como los clivajes regionales, que hasta el 2006 diferenciaban la votación, se han ido difuminando.  

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En la primera elección Correa obtuvo sobre todo votos urbanos de las provincias de Pichincha, Azuay y El Oro.  Ese apoyo le permitió acceder a la segunda vuelta en segundo lugar, para luego derrotar a Noboa.








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En el 2009, que se definió en una sola vuelta, el voto correísta se extendió, además de las provincias del 2006, a Imbabura, Carchi, Santa Elena, Loja y parte de Guayas. 





 


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Uso de forma referencial el resultado de la pregunta 5 porque
se acerca al promedio alcanzado por el conjunto del referendo 


El referendo del 2011 se planteó como un plebiscito a favor o en contra de gobierno, con fuerzas muy similares a la actual configuración electoral.   Aquí el voto por el Sí fue alto en regiones que anteriormente no había logrado un apoyo fuerte, es decir, en casi toda la costa y en algunos sectores del nor-oriente.






Además, debemos considerar que si bien el voto por Correa en la sierra central  y en la amazonia no es mayoritario se nota una evolución en ascenso.  Su respaldo se ha extendido por el país rompiendo clivajes costa/sierra.  Igualmente, a pesar que los sectores más acomodados le han dado la espalda, ha ganado un fuerte respaldo del sector popular y el medio emergente. Esta situación se visualiza muy bien con el mapa de la votación por parroquias de Quito en el 2011.

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Los barrios más acomodados de Quito votaron mayoritariamente a favor del NO.
Uso la pregunta 5 por la misma razón expuesta en la anterior imagen.
Observando estas tendencias se comprende mejor el respaldo extendido que tiene el presidente Rafael Correa, en casi todo el Ecuador, como consecuencia de una serie de intensas políticas de inversión pública en infraestructura y temas sociales. El trabajo del gobierno central es palpable y está sustentado con un discurso de inclusión y de fuerte combate de la desigualdad, en el marco de un periodo de bonanza económica.  En este contexto el gobierno se ha ganado el apoyo mayoritario de la ciudadanía que rechaza las dispersas opciones opositoras.

ACTUALIZACIÓN
Correa ganó las elecciones presidenciales del 2013 con el 57%. Obtuvo el porcentaje más alto de todas las elecciones en la que ha participado. La única provincia en la que ganó un candidato opositor fue Napo, tierra natal de Lucio Gutiérrez.

lunes, 28 de enero de 2013

Lima: Crónica de una revocatoria anunciada

Tras la accidentada inundación del proyecto Vía Parque Rímac, la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, convocó a una conferencia de prensa que concluyó con la frase que ha caracterizado toda su gestión: "no hay que politizar". Es decir, no hay que pelearse con nadie, no hay que identificar y sancionar a los responsables; sino que todo va bien, porque supuestamente así lo previeron los ingenieros.

Esa actitud antipolítica es el principal problema de la gestión de Villarán. La tecnocracia de la izquierda o la derecha cree que la mejor política es la que hacen los técnicos de las ONGs, las instituciones internacionales o el mercado. En términos generales están acostumbrados a responder principalmente a intereses privados con poca exposición al debate público local.

La situación se agrava porque esa visión administrativa municipal no ayuda a construir articulaciones político-sociales para resolver las demandas populares del presente, sino que recurre principalmente a tecnócratas con visión de largo plazo sobre la ciudad.  Su mirada tecnocrática la lleva a renunciar a la búsqueda de soluciones micro a cambio de cuestiones macro.  Le pide a la gente que espere, que pronto llegará el desarrollo por goteo.  Si bien toda autoridad política planifica proyectos a largo plazo, también debe ocuparse del presente, del día a día, porque  al dejar de lado los problemas de la cotidianidad se pierde el sentido del desafío que enfrenta, sacrificando el aquí y ahora.  

Error tras error 
Lo peor es que Susana pareciera no tener vocación de enmienda de sus errores. Felicitó al ex gerente de Seguridad Ciudanana, Gabriel Prado, por la pésima intervención de La Parada que dejó cuatro muertos y recientemente lo ha designado como presidente de EMAPECientos de estibadores y pequeños comerciantes quedaron fuera del nuevo mercado mayorista de Santa Anita y sin alternativas laborales.  Se tardó una eternidad en separar a los dos regidores involucrados en una estafa a transportistas y recién lo hizo cuando el caso estalló el escándalo en los medios. No se enfrentó a la empresa OAS y más bien justificó su irresponsabilidad, entre otras perlas de otras obras. Finalmente, ha preferido seguir en su puesto administrativo en vez de liderar directamente la campaña contra la revocatoria en las calles.

A esto hay que añadir que en vez de ganar el voto del 65% que considera mala su gestión, sus defensores y hasta ella misma, comenten ingenuos errores intentando desligitimar a sus críticos con expresiones despectivas que, consciente o inconscientemente, terminan siendo un boomerang.  Pareciera que los impresentables promotores de la revocatoria no tuvieran que realizar esfuerzo alguno en su campaña por el Sí, más allá de repetir los constantes errores municipales.

Algunos izquierdistas dicen que el fracaso de Susana Villarán también sería el fracaso de la izquierda. Pero en realidad se trata del colapso de la coalisón caviar-liberal limeña, versión rancia de una tercera vía tardía, que ha desembocado --con la alianza de Fuerza Social con el PPC y el apoyo de PPK-- en el nacimiento de lo que podríamos denominar el Susy-Kausismo. En este punto cabe recordar,  como advirtió Hobsbawm, que la tercera vía nunca existió porque fue simplemente la aceptación acrítica de las recetas liberales por parte de unos ex-izquierdistas reciclados.

Ahora, esta alianza caviar-liberal ejecuta infructuosos malabares para desligitimar la consulta popular de revocatoria, al igual que atacan la protesta social de acuerdo a sus conveniencias particulares.  Solo ven mafias y lumpen en contra del aura moral que han construido para tratar de legitimar su administración de la ciudad.  La derechización de Villarán, refrendada con el pacto con el partido más conservador de Lima, la ha llevado a denostar los mecanismos democráticos y constitucionales de participación ciudadana a cambio de la defensa de millonarias inversiones.  Para ello cuenta con el apoyo de los sectores socioeconómicos más altos y minoritarios de la ciudad, que inicialmente no votaron por ella Mientras que los electores de los sectores populares que votaron por ella la han abandondado. 

La impresión que dejan los Susy-Kausas es que inicialmente estaban convencidos que la revocatoria la ganaban sin mucho esfuerzo.  Consideraban que una buena parte de los que desaprueban su gestión no iban a votar por la revocatoria por un principio de orden institucional.  Entonces, no tenían porque despeinarse y sólo debían cuidar su 25% de aprobación sin cambios sustanciales.  Esta parecía ser la interpretación de sus gerentes y regidores preocupados en cuidar sus puestos,  en vez de desarrollar un buen discurso político en retórica y acción para ganar por amplio margen, preferieron pasar raspando la valla. 


En fin, es relativamente sencillo criticar políticas neoliberales, conservadoras y en general excluyentes. Esa misma crítica debería ser aplicada con rigurosidad a quienes desde un discurso de izquierda terminan ejecutando políticas que antes criticaron y gracias a las cuales paradójicamente resultaron electas como autoridades.  Por ejemplo, los simpatizantes de la alcaldesa generalizaron como delincuentes, animales, subhumanos, cáncer social, etc., a los precarios trabajadores que laboran alrededor de La Parada y a los cuales no se les brindó ninguna alternativa de formalización. Varios se olvidaron fácilmente de sus anteriores posturas críticas al modelo autoritario y pragmáticamente se acomodaron a que la letra con sangre entra.  Ahora parecieran repitir sus errores con exabruptos que rayan con la soberbia.  Esa es una de las principales razones por las que figuras políticas caen rápidamente en el descrédito y reducen dramáticamente su capacidad de representación de las demandas que antes respaldaron.  Son elegidos con la izquierda y terminan gobernando con la derecha.  Esa falta de coherencia, práctica e ideológica, es la que ahuyenta a los ciudadanos de ciertos políticos y los lleva a pronunciarse por un cambio

ACTUALIZACIÓN:

Lima ha ganado con el proceso de revocatoria  http://medioglocal.blogspot.com/2013/03/lima-ha-ganado.html